Ejercicio 3: Descripción directa

Cada personaje es retratado del modo más completo y objetivo posible: se nos dice dónde nació, la profesión y clase social de sus padres, dónde se educó, etc.; se nos describen sus rasgos físicos; se nos habla de su situación económica, de su carácter, incluso de sus pensamientos más secretos, pues el narrador omnisciente, como su nombre indica, lo sabe todo. Es lo que podríamos llamar una descripción directa.

La descripción directa raramente se practica en la literatura contemporánea. La descripción indirecta es más sugestiva, pero tiene un inconveniente técnico: es muy incompleta. Si queremos crear un personaje convincente, no podemos contentarnos con describir, por ejemplo, sus zapatos; tenemos que dar más información sobre él. Habrá que buscar otros recursos: por ejemplo, que el mismo retratado hable o actúe, o que un tercer personaje suministre datos complementarios.

Ejercicio I:
Hacer una descripción directa de una de estas dos personas (15-25 líneas):

a) Un hombre guapo, egoísta y vanidoso, viudo y padre de cinco hijos.
b) Una mujer vieja, gorda, pobre, que ha tenido una vida muy difícil.

Ejercicio II:
Hacer una descripción indirecta, en 10-20 líneas de uno de estos dos personajes:
a) Una mujer burguesa, antigua alumna de un colegio de monjas, por su voz.
b) Una mujer bella, enfermiza, muy religiosa, por sus manos.

EDITADO: Con 150 - 200 palabras por descripción valdrá. Lo digo para no extendernos mucho en los comentarios.



Sobre esta entrada