(expresionario) estar sin blanca
Blanca.
blanco, ca.
(Del germ. *blank; cf. a. al. ant. blank).
1. adj. Del color que tienen la nieve o la leche. Es el color de la luz solar, no descompuesta en los varios colores del espectro. U. t. c. s.
2. adj. Dicho de una cosa: Que sin ser blanca tiene color más claro que otras de la misma especie. Pan, vino blanco
3. adj. Se dice del color de la raza europea o caucásica, a diferencia del de las demás. Apl. a pers., u. t. c. s.
4. adj. Que ha perdido el color de la cara a causa de una emoción fuerte, un susto o una sorpresa.
5. adj. coloq. cobarde (ǁ pusilánime). U. t. c. s.
6. adj. R. Dom. cortés1.
7. adj. Ven. Tratamiento que daban los esclavos o servidores a sus amos.
8. adj. germ. Bobo, necio. Era u. t. c. s.
9. adj. germ. Se decía del jugador que por su candidez e impericia se le despojaba fácilmente de su dinero mediante trampas. Era u. t. c. s.
10. m. Objeto situado lejos para ejercitarse en el tiro y puntería, o bien para adiestrar la vista en medir distancias, y a veces para graduar el alcance de las armas.
11. m. Todo objeto sobre el cual se dispara un arma.
12. m. Hueco o intermedio entre dos cosas.
13. m. Espacio que en los escritos se deja sin llenar.
14. m. Intermedio en la representación de obras dramáticas.
15. m. Fin u objeto a que se dirigen deseos o acciones.
16. m. Mancha o lunar de pelo blanco que tienen algunos caballos y otros animales en la cabeza y en el extremo inferior de los miembros.
17. m. Impr. Forma o molde con que se imprimía la primera cara de cada pliego.
18. m. P. Rico. Formulario impreso con espacios en blanco para llenar a mano o a máquina.
19. f. Moneda antigua de vellón, que según los tiempos tuvo diferentes valores.
20. f. Mús. Nota que tiene la mitad de duración que la redonda.
21. f. rur. y vulg. Mur. urraca.
22. f. ant. Moneda de plata.
La expresión popular “estoy sin blanca” que se utiliza en el lenguaje coloquial para expresar que no se lleva dinero encima o se anda escaso del mismo, procede de una moneda llamada Blanca del Agnus Dei acuñada en el año 1386 durante el reinado de Juan I de Castilla con motivo de las guerras contra Juan de Gante, duque de Lancaster. La moneda era de plata y cobre aunque de aspecto blanquecino. Con el tiempo, la moneda fue devaluándose acuñándose toda de cobre, siendo muy poco su valor.
P.D.: ¿No os suena esta frase en estas fechas? … maldita cuesta de enero.


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